Colegio Ntra. Sra. de los Infantes

                                 Toledo

 
 

 


 

Historia

 

En los Archivos de la Catedral de Toledo se recoge la existencia de "moços" de coro, que, estudiando en las famosas escuelas catedralicias, ayudaban en los actos litúrgicos del templo primado. Ya en el siglo XII se cuenta con el número de 4 los niños que eran escogidos por sus voces para cantar en los actos de culto, aunque a mediados del siglo XV se fijó en seis, llamándolos así Seises.

En el siglo XII vivían en la casa del maestro claustral (hoy maestro de capilla). De allí iban a la escuela catedralicia y al templo primado.

El día 22 de Julio de 1552 el Cardenal Juan Martínez Silíceo funda el Colegio de Nuestra Señora de los Infantes para la formación integral de estos niños, llamados “cleriçones” que cantaban y ayudaban en los actos litúrgicos de la Catedral Primada de Toledo. El 9 de Mayo de 1557 el mismo  Cardenal firma las Constituciones por las que se regirá dicho Colegio

  

En el siglo pasado tal vez fueron los colegiales becarios más célebres el maestro de Música D. Guillermo Cerceda y D. Francisco Sanz, cantor en la Capilla de Música del Palacio Real de Madrid, ambos naturales de Toledo. En este siglo merece un recuerdo el antiguo seise e ilustre compositor D. Jacinto Guerrero, a quien se debe la música de magníficas zarzuelas, como "Los Gavilanes", "El huésped del Sevillano" y "La rosa del azafrán" . Y cómo no destacar la figura del antiguo seise San Alonso de Orozco, patrón de los Seises de Toledo. Nació en Oropesa (Toledo), hizo sus primeros estudios en Talavera y luego sirvió como seise en  la Catedral de Toledo. Allí estudió el arte de la música, que después amó con pasión. Enviado a la Universidad de Salamanca, se sintió atraído por la santidad del Convento de San Agustín, y entró en la Orden, emitiendo su profesión en manos de Santo Tomás de Villanueva en 1 523. Fue canonizado por Juan Pablo II en 19 de Mayo de 2002.

De entre los cuarenta cleriçones que componían el acolitado de la Catedral Primada en el siglo XVI, había una clase especial: los SEISES llamados así por su número, como dice Luis Hurtado de Toledo: "Cuarenta clerizones, niños pequeños, de los cuales seis son diestros en las voces, escogidos para cantar en el coro, y por su número son llamados seises". Su misión ha sido, y es, formar parte del coro catedral o capilla de música, de la cual fueron ilustres maestros y compositores eminentes Cristóbal de Morales, en el siglo XVI, o Francisco Antonio Gutiérrez (en el S. XVIII). En esta etapa fundacional el Cardenal Silíceo nombra al Sr. Deán y al Cabildo de la Santa Iglesia Catedral Primada como perpetuos administradores del dicho Colegio, así como un "Director", sacerdote de la misma Catedral. En el Colegio debían residir no sólo el Director, sino también los profesores de Gramática y Música, los cuales debían también ser sacerdotes. En las mismas Constituciones, en el número 14, el Cardenal Silíceo ordena que los niños "sean vestidos de ropas coloradas", como actualmente visten: sotana roja y sobrepelliz blanco. El recorrer de los siglos hizo que los Seises tuvieran tal prestigio que hizo que varios Arzobispos redotaran las rentas por las que se sostenía el Colegio. Así el Cardenal Pascual de Aragón dotó en el año 1667, con todos sus bienes, al Colegio de Infantes.

Algo parecido hizo el Cardenal Moreno y el 15 de Diciembre de 1961 el Cardenal Pla y Deniel dicta las normas por las que se reformaba y se ponían de acuerdo con la legislación Educativa entonces vigente el plan de estudios en dicho edificio. Para ello crea una Junta de Gobierno compuesta por los M.I. Sres. Canónigos de la Catedral y la dirección se le encomienda, con el título de Vicerrector, a un Sacerdote de la Catedral. Es a partir de entonces cuando el Colegio comienza su nueva andadura: el número de alumnos se va incrementando y hace que sea inviable el seguir en el antiguo y primer edificio del Colegio.

Ante las nuevas leyes de Educación el Colegio se veía destinado a construir un nuevo edificio que albergara todas las exigencias de las nuevas leyes de Educación. Para ello, la Asociación Católica de Padres de Alumnos, junto con el Excmo. Cabildo de la Catedral, firman un Convenio por el que se decide construir un nuevo y moderno Colegio. Por el Acta de Protocolización firmado en el año 1978 y según las Normas de Régimen Interno del Colegio, el Excmo. Sr. Arzobispo de Toledo, como Rector del Colegio, junto con el Excmo. Cabildo, como patrono del mismo designan al Vicerrector y al Maestro de Música

Asimismo, en el artículo 115 de las Normas del Colegio se contempla que "El Colegio Nuestra Señora de los Infantes, desde sus orígenes tiene, como misión propia y fundacional, la de contribuir con acólitos y escolanos a la dignidad del culto y a la mayor solemnidad de las ceremonias litúrgicas de  la Santa Iglesia Catedral Primada".

 

   

CONSTITUCIONES DEL COLEGIO

Nª Sª DE LOS INFANTES

9 de Mayo de 1557

 

En el nombre de Dios Padre, Hijo y Spiritu Sancto, y de la bienaventurada y gloriosa Madre de Dios, señora y abogada nuestra. Comiençan las constituçiones que Nos, don Juan Martínez Siliçeo, por la diuina miseraçión Cardenal de la Sancta Yglesia de Toledo ordenamos, mandamos y queremos sean guardadas de todos los moradores en el collegio dedicado a la madre de Dios que emos començado a edificar y doctar en esta çibdad de Toledo; así por el rector, Maestros, Clerizones, familiares y otras personas que en el dicho collegio moraren.

1.- Primeramente ordenamos y queremos que nuestros muy Rdos. amados hermanos Deán y cabildo de esta nuestra sancta Yglesia de Toledo sean perpetuos administradores del dicho collegio.

2.- Yten mandamos que el número de los tales collegiales y clerizones sea de quarenta, los cuales han de ser elegidos conforme al estatuto que esta sancta yglesia tiene, confirmado por nuestros muy sanctos padres Paulo terçero y Jullio terçero y Paulo quarto, el cual dispone que sean xpi.anos viejos, sin raça de judío, moro hi herege, él ni sus asçendientes, padres y agüelos y visagüelos, y los demás de quien se pueda auer memoria. Y demás desto han de ser de legítimo matrimonio, nasçidos sin defecto alguno en su cuerpo, quales conviene ser para seruir a tan altos señores como son Dios y su bendita Madre. Y hanse de reçebir de edad de siete a treze años, no menos ni más, los quales puedan estar en el dicho Collegio después de ser resçibidos siete años y no más.

3.- Iten, ordenamos que todos los officiales que dentro del collegio moraren sean assi mismo xpianos viejos y se les haga informaçión como a los dichos clrerizones, la cual sea hecha por un capellán desta sancta yglesia, christiano viejo, que el Cabildo de la dicha nuestra sancta yglesia nombrare.

4.- Iten, que le letrado que tuviere para pleytos, salariado, y el médico, çurujano, boticario, mayordomo, barbero, lauandero, panadero sean xpi.anos viejos, de los quales assi mismo se haga informaçión, según y como de los clerizones se haze.

5.- Iten, mandamos que aya en el dicho Colegio un lector de Grammatica, el cual lea a los dichos clerizones dos lectiones, una antes de comer y la otra después de Completas, y después de comer les haga reparaçiones y exerciçio de declinar y conjugar, y hazer latines, de manera que se ocupe tres horas cada día que fuere lectiuo en la dicha enseñança, del qual lector aya informaçión cómo es Christiano Viejo, Sacerdote y virtuoso y de buena fama y nombre y docto en la facultad de Grammática.

6.- Iten, mandamos que aya otro maestro que enseñe a los dichos clerizones a cantar canto llano y canto de órgano y contrapunto, del qual assi mismo se aya informaçión cómo es xpi.ano viejo, conforme al Statuto, Saçerdote y de buena fama y nombre y bastante docto en la facultad de Música, el qual enseñe a los dichos clerizones a cantar todos los días de fiestas y domingos una hora antes de comer, y otra después de hauer comido, y otra después de completas, y los otros días lectivos les dé cada día una lectión después de auer çenado.

7.- Iten, mandamos que el primer día de Henero de cada un año se elija rector por el Cabildo desta nuestra Sancta Yglesia, del número de los raçioneros, persona honesta, de buena fama y nombre, Christiano viejo conforme al statuto, del qual se aya informaçión tal qual dispone el dicho statuto, el qual rector en la mesa de refitorio terná el asiento mejor, y de la parte de la mano derecha estará el maestro de Música y a la otra mano el maestro de Grammática, los quales tres acompañarán a los clerizones quando van a la yglesia y vendrán con ellos ordenadamente, quedando los tres al fin y caminando de dos en dos los dichos clerizones, los quales ni vayan ni vengan parlando, ni alçando los ojos a ventanas ni a otra parte, sino con toda la modestia y verguença que aquella edad requiere, y vayan vestidos con sus sobrepelíçeas.

8.- Iten assí al prinçipio de la comida como en la çena dirán la bendiçión siguiente en el refitorio leuantados del asiento en que están, y puestos en medio del refitorio allegados a las mesas en que comieren:

Oculi omnium in te saperant domine et tu das escam illorum in tempore oportuno, aperis tu manum tuam et imples omne animal benedictione. Etc.

9.- Iten después de acabada la comida darán gracias a Dios en la manera siguiente, levantados asimismo y puestos en medio del refitorio allegados a las mesas:

Gracias agimus tibi domine pro vniuersis donis et benefitiis tuis. Qui viuis et regnas in saecula saeculorum. Amen.

10.- Iten acabadas de dar las gracias assí después de comer como de cenar salgan por orden del refitorio y entren en la Capilla cantando en baxo tono por las ánimas del purgatorio un deprofundis. Y en la Capilla acabado el dicho psalmo dirá el rector o el que en su lugar estuviere assimismo en tono baxo la oración de Fidelium deus omnium, etc.

11.- Iten al tiempo del comer y del çenar y dar las graçias estará la puerta del colegio çerrada y no quede dentro del dicho Collegio persona seglar que no sea del número de los que en el dicho collegio moraren.

12.- Iten assí antes de entrar a la comida y a la cena se taña la campana para que conozcan ser ora de ir a comer y a çenar; y assí mismo quando se quisieren començar las lectiones, assí de Grammatica como de Canto se taña la dicha campana, y el tañer dure poco.

13.- Iten todos los días de nuestra Señora y sus vigilias y los sábbados dirán después de çena los dichos clerizones una Salue en la Capilla del dicho Collegio a nuestra Señora la madre de Dios cantada con canto de órgano o contrapunteada como mejor paresçiere al Maestro de Música, depués de la qual se diga el versico Ora pro nobis sancta Dei genitrix, con su Responción Vt digni efficiamur promissionibus Christi con la oración siguiente:

Gratiam tuam quaesumus domine mentibus nostris infunde, ut qui angelo nunciante Christi filii tui incarnationem cognouimus per passionem eius et crucem ad resurrectionis gloriam perducamur. Per...

14.- Iten ordenamos que los dichos clerizones sean vestidos de ropas coloradas de buen paño, las quales traigan çeñidas con orillos del mismo paño, y capirotes del mismo paño a la manera y forma de los que traen en Salamanca los collegiales del collegio mayor de Sant Bartholomé, donde fuimos por espaçio de siete años collegial. Serán los bonetes assimismo colorados, haseles de dar este vestido de dos en dos años, y comiençen a ser vestidos luego que entraren y fueren reçebidos por Collegiales.

15.- Iten dezirse ha una missa cada día rezada en la capilla del dicho collegio a la qual se hallen todos los clerizones, los quales estén con mucha deuoçión hincados de rodillas rezando en las oras de nuestra Señora aquello que a ellos mejor estuuiere. Seruirán a la missa dos dellos y otros dos tendrán dos çirios de çera en las manos o en sus çiriales desde los Sanctos hasta el consumir. Y si algunos vezinos o extrangeros vinieren a oyr la tal missa podrán la oyr desdel çaguan del dicho Collegio. Hase de dezir la tal missa de mañana antes de ir a la yglesia a fin de que vayan deuotos y sieruos de Dios auiendo le adorado antes de salir del Collegio. Porque pueden tener por çierto que si la tal missa que assí se oye al prinçipio del día se oye con deuoçión ninguna cosa les suçederá en aquel día que le sea dañosa. Dirán la tal Missa por sus semanas los dos maestros, el de Grammática y el de Canto, y si el rector la quisiere dezir, que lo pueda hazer.

16.- Iten mandamos que ningún clerizón salga fuera del collegio ni de la yglesia para yr a otra parte sin que con él vaya otro clerizón, y ha de ser con licençia del rector del dicho Collegio.

17.- Iten abrirse ha el collegio para yr a la yglesia al tiempo que se tañere la campana para la missa que en el dicho collegio se ha de dezir la qual se diga antes que comiençe el aguijón postrero de la Yglesia Mayor para yr a prima, y cerrarse ha el dicho Collegio en verano y en inuierno en anocheçiendo.

18.- Iten assentarse a en un libro que sea grande el día mes y año de la entrada de qualquier clerizón, assentando su nombre y los nombres de sus padre y madre y quatro abuelos, y el nombre del lugar donde el dicho clerizón ouiere nasçido declarando la edad con que entra, el qual cumplidos los catorze años jurará de procurar todo bien y honrra assí al colegio como a todos los collegiales que allí ayan sido y fueren, el qual juramento se ponga en otro libro señalando el día mes y año.

19.- Iten al rector se le ha de dar para su comida una libra de carne y para la çena media con su ante y pos de fruta y verdura según el tiempo, y otro tanto se dará de porçión a los dos maestros de Grammática y canto, con su potage de olla común; el pan y el vino se les dará en abasto quanto les bastare para comer y beber; los quales tres dormirán dentro del collegio; tendrá el rector el mejor aposento dél, que es el que cae ençima de la puerta principal.

20.- Iten a los clerizones se les dará media libra de carnero a comer a cada uno y otra media a çenar con su potage, y ante y pos, y pan quanto les bastare. La bebida de los clerizones será agua, saluo si por enfermedad se dispensare con algunos, se les dé un poco de vino bien aguado.

21.- Iten que el número de los dichos clerizones seruirán por sus semanas a la mesa, los que fueren necesarios.

22.- Iten darse le [h]a raçión para dos moços al rector, que sea igual a la de qualquier clerizón, dando a cada uno dellos media açumbre de vino si lo beuieren, y a los dos moços de los maestros otro tanto, y para la mula del rector çelemín y medio de çeuada y tres harneros de paja, y assí estos quatro moços como la mula han de dormir y comer dentro del collegio.

23.- Iten al despensero se ha de dar para su comida y çena libre y media de carnero y medio açumbre de vino y pan lo que bastare, y otro tanto a su ayudante de despensa, el qual terná aposento dentro del collegio para dormir, y ha de ser soltero, que no aya tenido muger de malas costumbres y vida, y limpio como el estatuto dispone.

24.- Iten al Cozinero se dará otro tanto como al despensero, y assí mismo al ayudante de cozina; los quales assí mesmo tengan aposento dentro del Collegio para dormir, y sean solteros de buena fama y Exemplo y Xpianos viejos como arriba hemos dicho.

Iten reservamos en nos el poder añadir y quitar lo que nos parezca en estas Constituçiones. Que fueron otorgadas en la cibdad de Toledo a nueue días del mes de mayo de mill y quinientos y çinquenta y siete años.- Jo. Carlis.

E yo Diego Barrasa, secretario de su Sria. Illma. y notario Apostólico, doy fe que su Sª. R/ma. mandó escreuir e yo por su mandato suscreuí las dichas constituçiones que de suso van declaradas según y como en ellas y en cada una dellas se contiene, las quales / son çiertas y verdaderas y sacadas del original que en mi poder queda, que todas ellas van escriptas en siete hojas, con esta en que va mi signo y firma.

(Signo y firma de Diego Barrasa)

 

[Acta de bendición de la capilla del Colegio]

13-Julio-1562

 

En la muy noble y muy leal ciudad de Toledo, treze días del mes de julio, año del nasçimiento de nro. saluador Jesu Christo de mil y quinientos y sessenta y dos años, en presençia de mí, Antonio Muñoz, presbítero, notario apostólico de Toledo, y de los testigos de yuso escriptos, el Rmo. señor Don Marcos Soriano obpo. de Archadia, con liçençia del muy Ille. señor Don Gómez Tello Girón, por la auctoridad apostólica Gouernador y general administrador en lo spiritual y temporal de la sancta yglesia de Toledo y su Arçobispado, bendixo una Capilla que está en el Collegio de los Clerizones que fundó y dotó el Rmo. Cardenal Don Juan Martínez Siliceo Arçobispo de Toledo, de buena memoria, sub aduocatione La madre de Dios de los Infantes. La qual bendixo con la solemnidad que se requiere a instançia y petiçión del muy Rdo. y magnífico señor Diego Vázquez de Contreras, racionero y capellán de los Reyes nuevos de la dicha sancta yglesia de Toledo, rector assimismo del dicho Collegio. Siendo a ello presentes por testigos los señores Gaspar Fernández, racionero de Toledo, y Alonso Ortiz, socapiscol, y Alonso de Trugillo y Juan de Ortega, capellanes del Choro de la dicha sancta yglesia y Melchor Dauila jurado de Toledo, y Juan de Mora y Hernando de Salazar, todos vezinos de Toledo, y otras muchas personas.---

[Signo del escribano]E yo Antonio Muñoz, clérigo presbítero notario público apostólico dado por la auctoridad apostólica presente fuy a todo lo suso dicho, con los dichos testigos, e de pedimiento del dicho señor Diego Vázquez lo hize escreuir como ante mí pasó. Y fize aquí este mi signo, rogado y requerido.- Antonio Muñoz, appco. notº.


 

(rubricado)

 

Transcripción: Sebastián Villalobos Zaragoza.

Vicerrector. Año 1998